¿Cómo trabajar con microorganismos peligrosos?
Los agentes patógenos (que pueden ser bacterias, virus, hongos u otros parásitos) se clasifican en cuatro niveles de bioseguridad según los siguientes factores: la patogenicidad del microorganismo, el modo en el que se trasmite y el tipo de huésped que infecta, la disponibilidad de medidas preventivas efectivas (como vacunas), la disponibilidad de un tratamiento efectivo (antivirales, antibióticos y otros quimioterápicos) y la resistencia a los mismos. Según esto, los microorganismos se clasifican en cuatro niveles de bioseguridad.
Nivel 1 de bioseguridad (biosafety level 1, BSL 1) son microorganismos bien caracterizados que sabemos que no causan enfermedad en humanos ni en animales, y que no suponen riesgo (o es mínimo) de infección a nivel individual y comunitario, por ejemplo la bacteria ambiental Rhizobium, o los bacteriófagos que infectan bacterias.
Nivel 2 de bioseguridad (biosafety level 2, BSL 2) son patógenos que pueden causar una enfermedad en humanos o animales pero que no son un riesgo serio para las personas ni para la comunidad, los animales domésticos o el medio ambiente. El riesgo individual es moderado y a nivel comunitario bajo. Si causan infección, existe un tratamiento efectivo, hay medidas preventivas y el riesgo de que la infección se extienda es limitado, por ejemplo la mayoría de las cepas de la bacteria Salmonella typhimurium.
Nivel de bioseguridad 3 (biosafety level 3, BSL 3) son patógenos que pueden causan una enfermedad seria en el hombre o en animales, pero que normalmente no se extiende de una persona infectada a otra. Además, existe un tratamiento efectivo y medidas preventivas. El riesgo individual de infección es alto, pero el de la comunidad bajo. Aquí se incluyen bacterias como Mycobacterium tuberculosis, Brucella y muchos virus.
El nivel de máxima bioseguridad es el 4 (biosafety level 4, BSL 4) en el que se incluyen patógenos que causan enfermedades serias en humanos o animales y que puede transmitirse fácilmente de un individuo a otro. Normalmente no hay tratamientos efectivos contra esta enfermedad, ni medidas preventivas. Suponen un alto riesgo, incluso mortal, a nivel individual y colectivo. Muchos causan brotes infecciosos en países tropicales en Asia, Latinoamérica y África, son enfermedades infecciosas emergentes y muy graves. En este grupo se incluyen algunos de los virus más peligrosos como el de la viruela, los que producen fiebres hemorrágicas como los Filovirus Ébola y Marburg, y otros de los grupos Arenavirus, Bunyavirus y Paramyxovirus.
Ya te imaginas que trabajar con este tipo de virus tan peligrosos requiere unos laboratorios y unas medidas de contención especiales. En Europa hay 9 laboratorios de alta bioseguridad reconocidos oficialmente y cuatro más en construcción, que trabajan de manera coordinada. Para luchar contra las enfermedades altamente infecciosas, controlar posible brotes y evitar epidemias, la rapidez para detectar el agente causantes es lo más importante. Un diagnóstico rápido y efectivo ante una infección de este tipo es crucial y, como los microbios no reconocen las fronteras que hacemos los hombres, la cooperación entre los laboratorios de alta seguridad es esencial.
A continuación te invito a una visita al interior de un laboratorio de alta bioseguridad en Boston (EE.UU.) (vídeo en inglés, 56:48): http://youtu.be/tqAjkjGq8Ug
- María Dolores Fernández, una joven microbióloga española en el epicentro del brote de Ébola: http://microbioun.blogspot.com.es/2014/10/maria-dolores-fernandez-una-joven.html
Anexo2.pdf
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